The Impossible Quiz

22 septiembre 2008

Y pa la fiebre...


Por andar de chismosa en donde no me llaman, topé esta página: More Cowbell Dj, y es increíble!

Mi creación es esta

y la tuya?


08 septiembre 2008

Yo tengo una bolita que me sube y me baja... ay!

Desde Abril del 2007 mi cuerpo se ha convertido en una fábrica de bolitas de todos tamaños, colores, formas y orígenes.


UNO
“El Malo”
La primera, y la consentida hasta el momento, es el mosssstrito que me extrajeron junto con mi trompa de Falopio izquierda... y que desgraciadamente se llevó hasta el ovario, eso sí que fue en Abril… un martes fue descubierto, el miércoles fui a los exámenes preoperatorios pertinentes y PUM! Que el jueves me operaron.
Era un tumor de restos embrionarios del tamaño de una toronja, y que aparentemente corría el riesgo de explotar en cualquier momento y matarme de una hemorragia interna. Ja! Y pensar que no me dejaron pasar 5 días más con la bestia adentro hasta que me fuera a realizar el Proyecto Valle después de haber vivido aproximadamente TODA MI VIDA CON EL.. sucked.
La operación fue un problema… y lo que comenzó siendo una laparoscopia de la que podría haber huido la misma noche, se convirtió en 4 noches de hospital y dos semanas de reposo después de una bonita cesárea y una larga estancia en el piso de ginecobsetricia y maternidad del ABC.



DOS
“El Bueno”
La segunda bolita fue un poco más divertida… (no que el mostro no haya causado furor entre mis allegados, a demás de carcajadas de las enfermeras y mi abuela frente a la ventana de los recién nacidos). Apareció por ahí de Mayo de este año.
Era una glándula taponada por dentro de mi labio inferior, lo cual ocasionó que se me hiciera una bolita (de tamaño considerable –como una canica chiquita-). Me la tuvieron que quitar a base de serruchazos y la ayuda de un pelado que atravesaba la puerta del consultorio hacia la recepción, cuya labor era detener mi labio a falta de aparatos e instrumentos para ese fin, y/o asistencia en el consultorio, entiéndase, una enfermera.
El dentista terminó cercenándome un nervio que ahora vive en el limbo corporal de las partes que ya no sienten. Maldito Dr. Nick Riviera



TRES
“El Feo”
Recibí amablemente, por parte de la MISS, una beca para tomar un curso de locución que forma parte de la Bienal Internacional de Radio. No me pude resistir a tan generosa oferta y entonces me dirigí hoy a la primera sesión de cuatro… cada una de 5 horas en las que todo el mundo tiene chance de practicar un poquito y a muy grandes rasgos, recibir un juicio sobre voces, ritmos, respiración, técnicas y AJA! diagnósticos médicos.
Resulta que ahora tengo un potencial pólipo en la garganta… que fue examinado por cuanto power-tripeado pensaba tener el conocimiento y criterio médico –adquirido por osmosis me imagino yo- suficiente como para dar su opinión y echarle un ojo a mi garganta.
Entonces que viene un “picudazo” o el becerro dorado –según mi nota mental- y que me da el teléfono de la Dra. Chávez… en el Centro de Foniatría.

Ahora nada… después de tirar de a locos a todos los que me advirtieron como por tres meses… tengo que hacer una cita que no me atreví a hacer antes porque veo venir el fin de una época… la de mi voz ronquita, la de la fumadera –de todo tipo-, la de gritar en los conciertos y la de portar la afonía los fines de semana como estandarte de grandes fiestas.
Estoy asustada.



CUATRO
Ya sea porque el tumor fue diagnosticado como endometriosis y todo cambió su curso con mi consentimiento pero sin mi conocimiento, o que la glándula tapada fue nombrada La Bolita de Baba… un pólipo… siendo una perfecta pendejada, de la que sé que –en caso de requerir cirugía- todo saldrá bien, sigo con los peros:
PERO… ¿Y mi voz ronquita? ¿Los cigarros después del acostón? ¿Los gritos de conciertos? ¿La evidencia de las fiestas en la voz? ¿Los aplausos de karaoke, a falta de una banda? ¿La banda a la que me acaban de proponer como cantante?
¿Va a ser todo igual y seguirá todo aquí cuando vuelva de la recuperación?
Lo que más miedo me da es perder la habilidad de cantar… porque no he tenido tiempo de hacerlo bien… porque todavía no encuentro el lugar, la gente y el momento adecuados… pero… ¿y si luego no puedo cantar?